La partida fue emocionante y pesada. No soy una mujer muy musculosa, ni alta... poca cosa y la mochila era casi más grande que yo, con un pequeño empujón perdía el equilibrio. Pensareis que por ser chica llevaría cosas inútiles pues no, ehh!!. Lo que pasa que al ser en invierno la ropa de abrigo es muy voluminosa y pesada.
Partimos todo de mi casa, pues los chicos estaban de mudanza y teníamos muy buena comunicación por la noche desde aquí. Salimos sobre las dos de la noche hacia la parada del bus nocturno. Toda la gente había salido de fiesta y nosotros con nuestras mochilas en el bus.jaja. Era muy pintoresco.
Llegamos sin problemas a la estación de Subbhanhof y esa noche hacía mucho frío. Nuestro tren salía de una estación secundaria de Frankfurt un poco descuidada y sin zona para resguardarnos. Lo pasamos un poco mal, pero lo peor fue cuando en el cartel anunciaba que nuestro tren iba a entrar en 5 mint y de repente desapareció. PUFF!!! En esos momentos pensamos que era una broma y esperamos sobre media hora o así pero estaba claro que no iba a pasar ningún tren esa noche. Cambio de planes, nos fuimos a la estación central para buscar un tren a Bern (Suiza). Lo malo que no salía hasta las 7 de la mañana así que... a esperar en el metro. La noche fue muuuy larga, pero con la emoción de salir y ver mundo fue entretenida. Nos dio por cantar la canción del Pollino Pio y hasta el Inglés termino cantando.
En el tren nos quedamos sopa, apenas habíamos dormido 1 hora. Paramos en una estación antes de llagar a Bern. Ese fin de semana habían sido Carnavales y la gente lucía los trajes típicos, Mascaras, uniformes... Eran muy coloridos y muy diferentes a los españoles.
En la estación de Berna descubrimos que todo nuestro plan de viaje había sido alterado. Nos habían modificado los horarios de todos los trenes y el recorrido. Pensamos pasar la el día en la ciudad y partir a Venecia, dormir en Venecia en un hotel.


En la calle principal que comienza con una torre del reloj que es símbolo de la ciudad. La calle comercial es muy curiosa porque a los laterales hay como sótanos que son usados para restaurantes, cines... En la misma calle está la casa de Albert Einstein. También tiene un mirador impresionante, toda el casco antiguo esta rodeado por el río y desde lo alto se puede definir su trayectoria, que debido al deshielo iba muy caudaloso. La ciudad cuenta con un parque de natural de osos que se puede visitar todos los días del año, pero nuestros osos estaban invernando así que nos conformamos con un oso de cartón piedra.
Una de las cosas curiosa de la ciudad son los carteles informativos al tener tantas lenguas oficiales tenían unas dimensiones desproporcionada para lo que en verdad querían decir. De todo el viaje me quedo con el paisaje de Berna porque está enmarcado en una zona privilegiada que quita el aliento. La riqueza natural, la limpieza del aire... Fue una gozada andar por esas calles y disfrutar día.
Cuando salimos de la ciudad camino a Venecia pudimos ver los Alpes, las montañas nos dejaron sobrecogidos. Nos hacían sentir minúsculos, tan altas y nevadas... Es una recuerdo que nunca podré borrar.
Partimos todo de mi casa, pues los chicos estaban de mudanza y teníamos muy buena comunicación por la noche desde aquí. Salimos sobre las dos de la noche hacia la parada del bus nocturno. Toda la gente había salido de fiesta y nosotros con nuestras mochilas en el bus.jaja. Era muy pintoresco.
Llegamos sin problemas a la estación de Subbhanhof y esa noche hacía mucho frío. Nuestro tren salía de una estación secundaria de Frankfurt un poco descuidada y sin zona para resguardarnos. Lo pasamos un poco mal, pero lo peor fue cuando en el cartel anunciaba que nuestro tren iba a entrar en 5 mint y de repente desapareció. PUFF!!! En esos momentos pensamos que era una broma y esperamos sobre media hora o así pero estaba claro que no iba a pasar ningún tren esa noche. Cambio de planes, nos fuimos a la estación central para buscar un tren a Bern (Suiza). Lo malo que no salía hasta las 7 de la mañana así que... a esperar en el metro. La noche fue muuuy larga, pero con la emoción de salir y ver mundo fue entretenida. Nos dio por cantar la canción del Pollino Pio y hasta el Inglés termino cantando.
En el tren nos quedamos sopa, apenas habíamos dormido 1 hora. Paramos en una estación antes de llagar a Bern. Ese fin de semana habían sido Carnavales y la gente lucía los trajes típicos, Mascaras, uniformes... Eran muy coloridos y muy diferentes a los españoles.
En la estación de Berna descubrimos que todo nuestro plan de viaje había sido alterado. Nos habían modificado los horarios de todos los trenes y el recorrido. Pensamos pasar la el día en la ciudad y partir a Venecia, dormir en Venecia en un hotel.

Berna es una ciudad impresionante, por eso está reconocida como patrimonio de la humanidad. Sus calles están empedradas y a cada paso que das hay una fuente con una figura en el centro. Nunca se repiten la figuras y tienen colores medievales, rojizos , dorados... Estaba toda la ciudad nevada, pero nos hizo un día muy soleado y pudimos disfrutar de ella.

En la calle principal que comienza con una torre del reloj que es símbolo de la ciudad. La calle comercial es muy curiosa porque a los laterales hay como sótanos que son usados para restaurantes, cines... En la misma calle está la casa de Albert Einstein. También tiene un mirador impresionante, toda el casco antiguo esta rodeado por el río y desde lo alto se puede definir su trayectoria, que debido al deshielo iba muy caudaloso. La ciudad cuenta con un parque de natural de osos que se puede visitar todos los días del año, pero nuestros osos estaban invernando así que nos conformamos con un oso de cartón piedra.
Una de las cosas curiosa de la ciudad son los carteles informativos al tener tantas lenguas oficiales tenían unas dimensiones desproporcionada para lo que en verdad querían decir. De todo el viaje me quedo con el paisaje de Berna porque está enmarcado en una zona privilegiada que quita el aliento. La riqueza natural, la limpieza del aire... Fue una gozada andar por esas calles y disfrutar día.
En una de anotaciones de mi libro pone: "Ojalá la ropa fuera comestible, porque la maleta no va a dejar de pesar... otra quiero ducharme y mimir... " jaja no sabía lo que tenía que pasar aún.


