viernes, 20 de diciembre de 2013

Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea.

Este es un libro con un título un tanto extraño, pero me lo presto una gran amiga y no iba a rechazarlo. Es un libro tierno en el cual se tocan todo tipo de temas racimos, terrorismo, familias, soledad... Se tratan de una manera dura pero con una sutileza y naturalidad asombrosa.

El libro esta narrado por un niño de 10 años y desde su punto de vista nos muestra su mundo, que no es nada fácil, pero con su fuerza y su pureza lo afronta con valentía y consigue la felicidad. No debe de engañarnos porque al principio parece que está enfocado a un determinado grupo de lectores y este libro es válido para todas las edades.

Hacía tiempo que desde la mitad del libro comenzaba a llorar hasta el final, es muy ameno y se lee con rapidez. A no ser que los lagrimones te tapen un poco la visión,jaja. Las lágrimas son de todo, no es un libro triste pero si es realista y por ello no tiene que estar maquillado o suavizado. Transmite tanto... alegrías, lucha, miedo, desilusiones... pufff buenísimo.

MUUUUUY RECOMENDADO.

Autora: Annabel Pitcher


Más raro que una peli de Almodovar!

Decidí salir a ver las obras de teatro de Navidad en mi antiguo colegio, allí comencé mi aprendizaje desde infantil hasta la E.S.O. Poca cosa ha cambiado como siempre los padre muy emocionados por las actuaciones de sus hijos, grandes actores con leguas de trapo y vestuario muy currados.

Fue muy emocionante volver a recordar todos esos momentos y reencontrarme con mis antiguos profesores, pasear por el cole y estar en esas pequeñas clases...

La última obra fue 'La Cenicienta de siglo XXI' con diálogos muy logrados y una puesta en escena casi de los grandes teatros. Todos los actores lo hicieron impecable.

Al terminar el teatro los profesores tenían cena y me invitaron a ir con ellos. La verdad que es un poco extraño estar con todos ellos de nuevo, y un poco más raro en una situación tan desenfadada como una cena,jaja. Pero es un recuerdo muy bonito y pensé que sería bonito de dejar aquí.

Entre el vino y supongo que tantos recuerdos me costo dormir un poco... Pero no todos los días tienes la oportunidad de cenar con los grandes maestro de tu infancia.