domingo, 13 de octubre de 2013

Amigos de la infancia.

Llevo una semana con un dolor impresionante de cabeza, supongo que guardarme tanto, pensar y dar vueltas a tantas cosas no es ni medio bueno y no tiene solución. Pero hay veces que no entendemos nada y quizás sean tan simples, que me empeño en complicarlas... Entre eso y los viajes a Madrid ha sido una semana muy intensa. He conseguido avanzar con el proyecto, aun no me he podido matricularme de el... Pero bueno la secretaría de mi universidad es así, rápida cual tortuga de tierra.

Ciertos momentos en la vida nos hacen tomar decisiones que retrasamos por dejadez. Hacía dos años que no quedaba con uno de mis amigos de la infancia, toda la vida juntos, pero nos distanciamos. Pues decidimos que ya era hora de volver a vernos, de hablar y saber de nuestra vida. Es increíble como por mucho que los años puedan alejarte de alguien, el cariño y la complicidad que os unían no cambia. Pasamos todo el día juntos y se nos hizo de noche en un suspiro. Y por un día todas las sombras que tenía desaparecieron y casi ni las veo ya. Porque la risa espanta todos los males.

Consejo para aquel que quiera tomarlo, no abandonéis las buenas amistades y retomad aquellas que están olvidas. Porque son parte de nuestra vida y merece la pena conservarlas.


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