martes, 28 de enero de 2014

Dispara, yo ya estoy muerto.

Este es otro de los libros que me he leído hace poco. De temática histórica, es una novela que narra el conflicto que existe en Israel, entre árabes y judíos.

Nos metemos en la piel de dos personajes que todas sus generaciones han estado unidas por cosa del destino. Es de lectura en algunos momentos muy lenta y pesada para mi gusto, pero he de marcar que no soy muy aficionada a este tipo de relatos. También hay momentos muy emocionantes y enganchan por la intriga. Pero es una lectura a trompicones que comienza desde el reino de los zares, toca parte de la expulsión en España de los Judíos, hasta la actualidad, pasando por las dos guerras mundiales.

No es un libro que intente cambiar tu punto de vista respecto a este conflicto sino que pone todas las cartas en la mesa o al menos yo continuo con la misma opinión de quien es el culpable y la problemática actual.

Para aquellos aficionados a la narrativa histórica que se camufla entre historias personales y familiares es muy recomendable.


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